Para que un medicamento haga efecto han de ocurrir estos dos fenómenos.

Y no, no son lo mismo.

🧨 Disgregación:
Es el primer paso: el comprimido se rompe en fragmentos más pequeños.
Controlado por excipientes (disgregantes) como almidón glicolato sódico o croscarmelosa sódica.
✔️ Criterio a cumplir: deben disgregrarse en menos de 15 minutos.
🧪 Se evalúa con un disgregador.

💧 Disolución:
Aquí el principio activo se disuelve en los fluidos corporales, permitiendo su absorción sistémica.
✔️ Se mide como porcentaje del fármaco disuelto en un tiempo determinado (ej. Q=80% en 30 min)
🧪 Se usan tests de disolución con cestillos o palas.
También hay excipientes que pueden ayudar a solubilizar el API como son los tensioactivos.

📌 Dato clínico clave: La disgregación rápida no garantiza absorción.

Sino se disgrega no se absorberá, pero no todo lo que se disgrega se absorbe.

Y esto es porque además de la disolución existe la permeabilidad. Para que un fármaco llegue a circulación sistémica debe primero disolverse (entra en juego la disolución) y luego absorberse (entra en juego la permeabilidad).