
Las pautas de actuación frente a este riesgo con respecto a la alimentación, son las siguientes: hidratarse con mayor frecuencia (aun cuando no se sienta sed), se recomienda tomar bebidas con sales; evitar bebidas con cafeína, teína y azúcar en exceso. También es aconsejable no consumir comidas abundantes, calientes ni picantes; sino más bien frutas y verduras que favorezcan una adecuada digestión. En cuanto a la vestimenta, es importante utilizar ropa ligera y clara, que cubra la mayor parte del cuerpo, sobre todo la cabeza.

